Un viernes más, las puertas de la Casa Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Isla Cristina se abrieron para recibir a los hermanos y visitantes en general y poder así, a la hora establecida, cantar la Salve a nuestro Bendito Simpecado, haciendo posible la convivencia entre todos.
Habíamos anunciado que sería Pepe El Marismeño quien cantara la Salve, pero le surgieron unos problemas familiares graves que impidieron su presencia, por lo que todos los allí congregados cantaron la Salve y un grupo de sevillanas.

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